Ganancias éticas | ¿El dinero es un fin o un medio?

Hemos olvidado completamente o mejor dicho, hemos confundido realmente cuál es el medio y cuál es el fin para sostener nuestra sociedad de una forma digna. Porque el fin justifica los medios, no?, al final de cuentas si a mi clientela le gusta los precios, tengo un buen beneficio y le pago a mi personal de trabajo, pues genial todo de maravilla…🤔

Si la razón de ser de la actividad económica es garantizar las condiciones básicas de la vida humana por qué, si hay tantas empresas tan exitosas, cada vez más emprendimientos, ideas geniales y demás, por qué sigue existiendo tanta pobreza, personas sin acceso a alimentos, analfabetas, enfermedades de todo tipo y la lista continúa. ¿Por qué? (por favor que la respuesta no sea pensar que el gobierno tiene la culpa de todo)

Photo by Andrey Grushnikov on Pexels.com

Más por qué’s. ¿Por qué se exige un máximo de ganancias económicas, cuando esto supone cargar con un máximo de costes sociales y ecológicos?. Sí, los supone. La velocidad en la que vivimos nos está costando muchísimo

Realmente no sé si las empresas en algún momento se detienen a ver el impacto que está generando su actividad, porque desafortunadamente situaciones como el estrés, la hipervelocidad, la automatización, la reactividad, le están dejando todas las consecuencias negativas a la sociedad.

Una empresa responsable es capaz de conciliar estrategias económicas y convicciones éticas a través de los valores de sus propios trabajadores. La cultura organizacional no es un término de adorno, es una visión común y coherente de valores entendidos por todos que permite la sostenibilidad organizacional y como consecuencia una comodidad que se siente dentro de la empresa y se ve desde afuera como una identidad que conecta con la clientela.

“El objetivo no es ganar dinero sino generar riqueza, ofreciendo productos y servicios realmente útiles y necesarios, haciendo que la ética se convierta en sinónimo de rentabilidad”.

ética y rentabilidad = eficiencia y sostenibilidad

Desde mediados del siglo XX ya algunos autores hablaban sobre el deterioro de la moral económica, al identificar el aumento en la violación de leyes, las trampas contables, los engaños a consumidores, la contaminación del medio ambiente, el uso de mano de obra infantil o el arriesgar la salud de los empleados.

No se sabe en qué momento se deshumanizan las decisiones dentro de una empresa pero lo que sí está claro es que el mayor obstáculo para promover la gestión ética en la empresa es el obsesivo afán de lucro.

El ser humano nunca puede convertirse en simple medio, debe ser siempre fin último, objetivo y criterio.

Immanuel Kant 

“Dinero, capital, trabajo, ciencia, técnica e industria son medios, que han de ser valorados y utilizados en la medida en que sirvan al hombre, como individuo y especie, para su desarrollo en un entorno digno”. El hombre es el fin, las personas somos el fin, nuestra vida digna es el fin. Las personas no somos un medio para generar rentabilidad, ganancias, enriquecer, nada eso. Somos nosotras, las personas quienes utilizamos medios para sostener nuestra vida y la de nuestro entorno, cuidar ese entorno y protegerlo para las futuras generaciones.

Por su parte, las ganancias son un medio necesario y son totalmente legítimas cuando no afecten a terceros, pero no debería ser el objetivo final de toda dirección de empresa. Bien dice el dicho popular que «todo exceso es malo» y en los números no es la excepción. Es imposible pensar en una maximización irresponsable de beneficios y pretender que a nada ni a nadie le genera una consecuencia.

Si eres empresa, ¿Qué hacer?

  • Parar y cuestionarse. Hacerse preguntas que relacionen todos los aspectos de los cuales se obtienen recursos para el funcionamiento. Relación con el personal, con el grupo de proveedores, el uso de recursos, que pasa en la post venta, la relación con la clientela, como están utilizando mis productos/servicios, que hacen después..
  • Lo decíamos antes, la ética se convertirá en rentabilidad generando eficiencia y sostenibilidad para la empresa. Todas las personas y recursos involucrados, ganan.

Si eres una persona consumidora, ¿Qué hacer?

  • Parar y cuestionarse. Aplica para todo en la vida pero hablando de nuestra propia capacidad cómo personas consumidoras, el hecho de hacernos preguntas lo cambia todo. Por que es tan barato, quisiera saber donde esta hecho esto, realmente necesito esto, por qué es tan caro, que me aporta, me gusta la empresa..
  • Basta ya de ir en piloto automático por la vida, cayendo en cada temporada de rebajas en el mismo círculo o quejándonos porque ahora todo es más caro o quitando valor al trabajo de otras personas.. en fin, vamos a ser más conscientes, a exigir más responsabilidad a las empresas y a no alcahuetear las malas acciones.

Concluyo con este pedazo de párrafo que más abajo cito el artículo.

La justificación de la ética de los negocios no radica en su utilidad para ganar dinero; se puede ganar dinero faltando a la ética y se puede perder dinero siendo ético. Lo que verdaderamente justifica a la ética es su contribución al orden social. La ética es un saber práctico que dota de coherencia a la conducta humana, ajustándola a valores aceptados por la mayoría. Amén.

Fuentes y gran inspiración:

Green Marketing vs. Greenwashing | Las empresas también mienten

Beautymarket

Vivimos en una sociedad que cada día está más consciente del problema del cambio climático, frenar las consecuencias se ha vuelto una prioridad. La sociedad ahora se pregunta:

¿De dónde viene? ¿Es ecológico? ¿Afecta mi salud y la del medio ambiente?

Esas son preguntas que no se hacían antes porque la gente no era consciente del daño que los productos no sostenibles le hacen al planeta. Claro que antes no afectaba tanto porque existía menos de la mitad de la población que existe ahora.

La conciencia que existe va mejorando poco a poco nuestra salud y la del planeta, todos queremos comprar productos sostenibles que ayuden a mejorar nuestra calidad de vida, y siendo ese el foco de la sociedad ahora, las empresas han tenido que mejorar sus procesos y usar menos químicos y productos dañinos para no afectar la salud y/o al medio ambiente.

La respuesta de las empresas hacia este nuevo estilo de vida es transmitir a su audiencia la responsabilidad social que tienen, el problema de esto es que muchas veces, esto es sólo algo comunicativo y no tiene nada que ver con las prácticas reales de las empresas.

¿Qué es el Greenwashing?

Es una estrategia de marketing que emplean algunas empresas que consiste en comunicar que sus productos respetan al medio ambiente, es el intento de las empresas para hacer que sus productos parezcan ecológicos cuando tristemente no lo son; los procesos y el contenido de los productos siguen siendo los mismos, la comunicación del producto es lo único diferente.

Es una forma de vender al público una responsabilidad social que no existe.

Impakter

Desafortunadamente el Greenwashing existe en muchas industrias sin importar la rama. Ser sostenible o  “eco-friendly” es considerado una tendencia, y es por eso que muchas empresas intentan aprovecharse de ciertas palabras como “bio” ,“orgánico” o “sostenible” para aumentar las ventas. Sucede más de lo que podemos pensar, la mayoría de los consumidores no profundizan para descubrir la verdad de lo que consumen, “si dice eco es que lo es, lo compro” es por eso que las personas deben estar al tanto de las técnicas para reconocer cuando es Greenwashing y la importancia de evitar caer en estas «trampas».

“Las empresas aplican el marketing ecológico con la intención de mejorar sus ventas”

David Bellamy

¿Qué es el “Green Marketing”?

O Marketing verde. Es un tipo de marketing que se basa en el color verde para transmitir el compromiso con el medio ambiente. Muchas empresas utilizan el Green Marketing en campañas para conectar con su audiencia la responsabilidad que tienen con el medio ambiente, utilizando mucho el color verde, ya que se relaciona con la naturaleza.

«El green marketing entra dentro del ámbito de la responsabilidad social corporativa de las empresas y responde a un cambio social. Los consumidores actuales se preocupan por la protección del medio ambiente y demandan que la ecología sea parte de los valores de las marcas con las que se relacionan». Cyberclick

Relación entre Greenwashing y el Green marketing

Como lo mencionado anteriormente, el Greenwashing es cuando una empresa comunica que es sostenible y en realidad no lo es. Esta falsa comunicación hace mal uso del marketing verde, ya que este es una estrategia de comunicación y el Greenwashing hace mal uso de ella, provocando que la gente confíe cada vez menos en la comunicación.

¿Por qué evitar el Greenwashing?

Porque no da información transparente, entonces finalmente las personas piensan que consumen o compran algo que no es y a largo plazo perjudica mucho la imagen de la empresa.

Hoy en día ser una empresa verde es una ventaja frente a la competencia, pero la empresa debe ser transparente, conectar realmente con sus clientes y crear potenciales clientes. Al final lo que una marca quiere es tener lealtad de un consumidor: tráfico, ticket y recurrencia.

¿Cómo crece una empresa y se posiciona además de tener lo mencionado anteriormente? Con el boca a boca, y si la empresa miente, perderá no solo a sus consumidores actuales sino también a sus potenciales. A continuación enlistamos las 3 principales consecuencias de esta práctica.

  • Problemáticas medioambientales: La realidad es que no hay ninguna mejora con el medio ambiente, o si se hace, es en tan pequeña proporción que llega a ser prácticamente imperceptible en los resultados.
  • Engaño al consumidor: Las empresas le mienten a los consumidores comunicando prácticas que no son ciertas con el objetivo de aumentar sus beneficios económicos.
  • Desconfianza: Ya que muchas personas han sido víctimas de esta práctica, se ha comprobado que los clientes de un determinado sector pierden la confianza en los productos «verdes» . Esto causa que se perjudique a todo el sector, las empresas que efectivamente son sostenibles y no ejercen este tipo de prácticas engañosas pierden consumidores, confianza y la ayuda que se le intenta dar al planeta se minimiza aún más.

¿Cómo detectar el Greenwashing? 

El ejemplo más claro son las empresas de comida rápida, algunas de estas empresas utilizan estrategias de márketing «verde» como cambiar el color original de su marca por un color verde que se relaciona con lo natural. Muchas empresas hacen este cambio en la marca, y algunas hacen pocas mejoras como la separación de los residuos que generan.

El problema es que no cambian lo que más afecta, por ejemplo el uso de químicos en sus productos y las grandes cadenas de transporte que estas empresas usan las convierten en organizaciones poco o nada verdes.

McDonalds, una de las franquicias de comida rápida más grande del mundo es el ejemplo perfecto del Greenwashing. Durante los últimos años ha intentando hacer un cambio de imagen a ser una empresa amistosa con el medio ambiente, para esto pinta sus fachadas de verde y habla de procedimientos sostenibles; sin embargo esa imagen no corresponde a la realidad, para la producción tan masiva que tienen utilizan químicos y otros componentes no sostenibles.

Nestlé

Esta compañía recibió una denuncia en la que se planteaba que los granos de café que utilizaban y decían ser sostenibles no lo eran. La producción de sus productos contribuyen a la gran deforestación de África Occidental e incluso productos como el cacao es originario de granjas con trabajo infantil.

En cuanto a reciclaje, la compañía solo recicla el 25% de las cápsulas a nive mundial a pesar de haber explicado su proceso de reciclaje en el 2017 con una nueva estrategia de comunicación.

¿Cómo evitar el Greenwashing como empresa?

Muchas empresas aumentan su éxito siendo comprometidos con el medio ambiente, como la marca Patagonia, quien  a través del Green Marketing ha incentivado a sus clientes a no comprar más de lo que necesitan. La empresa lanzó la iniciativa de las 4 R ‘s: reducir, reciclar, reparar y reutilizar. Este lanzamiento tuvo como objetivo crear un vínculo entre Patagonia y sus clientes para comprar ropa más sostenible.

A continuación te recomendamos algunos pasos a seguir publicados por la revista Forbes:

1. Define el significado de sostenibilidad para tu empresa. Este primer paso es crucial para desarrollar una estrategia de sostenibilidad realista. Identifica cómo la sostenibilidad encaja en la cadena de suministro de tu empresa y cómo se relaciona con la forma en la que se crea valor. 

2. Garantiza el compromiso de toda la empresa. El cambio real solo puede ir de adentro hacia afuera. Las personas con mayor cargo deben proporcionar un liderazgo que ayude a todos ​​a participar.

3. Establece metas y monitoriza resultados. Es importante tener objetivos realistas, monitorizar resultados para evaluar el desempeño, ver si se pueden realizar mejoras.

4. Dialoga con clientes y partes interesadas. La comunicación es clave en cualquier negocio. Es importante establecer acuerdos con partes interesadas para obtener mejores resultados. Uno de los mejores ejemplos es Ikea,  la empresa ha logrado coordinación social y ambiental con otras organizaciones del sector (forestales, distribución, transporte, etc..) para minimizar el impacto de sus operaciones.

 6. Colaboración con ONGs. Siempre es bueno trabajar con asociaciones basadas en intereses que puedan favorecer a ambas partes. Ser verde puede ser una fuente de ventaja competitiva para las empresas y es una estrategia a largo plazo que vale la pena seguir.

Desde Reverdecer esperamos que este artículo te haya sido útil y recuerda, es de vital importancia ser honestos y transparentes a la hora de realizar la comunicación empresarial para no afectar nuestra imagen de marca.

Las nuevas economías de impacto POSITIVO

«La tierra tiene lo suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no la codicia de unos cuantos»

MAHATMA GANDHI

La Sociedad como la concebimos hoy en día, ha pasado por grandes cambios a lo largo del tiempo; cambios, sociales, políticos, económicos, tecnológicos, etc. Cambios moldeados y muchas veces patrocinados por intereses propios, de los que tienen el poder para realizar acciones en función de su propio beneficio.

Aunque no estemos aquí para hacer señalamientos, si estamos aquí, para expresar el por qué no deberíamos continuar «evolucionando» y «creciendo» de la forma que hasta hoy lo hemos hecho y el por qué sí tendríamos que seguir cambiando actividades, enfoques o decisiones, pero midiendo el éxito a través de distintos indicadores, aplicando los conceptos de nuevas economías que permiten diversificar los beneficios, en función del bienestar común. Veamos de que se trata esto que planteamos y que afortunadamente no somos los únicas personas que lo pensamos.

nuevas economías

El mismo modelo económico, insostenible

No hace falta entrar en detalle de las diferentes situaciones que al día de hoy afectan a nivel mundial; desde la pobreza, insuficiencias en temas de salud, el cambio climático y sus repercusiones, los migrantes, la corrupción, las guerras, etc. Y es que hay que tener ciertos puntos claros para entender que seguir pensando o actuando de la misma forma como lo hemos hecho, no va a solucionar ningún problema.

  • En este planeta todo tiene una conexión, nosotros mismos y nuestras acciones, hacemos parte de un ecosistema, lo que yo hago a otros y a mi entorno tiene un impacto sobre mí mismo.
  • Vivimos en un planeta finito. Por lo tanto, el crecimiento ilimitado y exponencial es imposible y antinatural. No existe ningún proceso en la naturaleza que siga ese patrón.

Tener el dinero como centro u objetivo de éxito, nos ha hecho llegar a extremos que nunca fueron previstos. ¿Una buena economía sinónimo de mucho dinero? «Parece que el dinero ha pasado de ser un medio para el intercambio, al elemento central alrededor del cual se construyen y organizan las relaciones humanas».

Y es justamente esta persecución de la maximización de beneficios la que nos ha llevado a buscar la minimización de costes sin importar el impacto social y/o ambiental de nuestras actividades empresariales.

“La sostenibilidad consiste en diseñar las comunidades humanas de manera que su estilo de economía, sus estructuras físicas y su tecnología no interfieran con la capacidad inherente de la naturaleza de generar y sostener la vida en el planeta”.

Fritjof Capra

Todos tendríamos que saber distinguir entre crecimiento y bienestar. Porque la prosperidad no es una mera cuestión de producción o ingresos. Tener solo un enfoque “monetario” puede afectar otros actores de la sociedad, teniendo en cuenta que nosotros como ecosistema, hacemos parte de un ciclo.

Generar ideas para mejorar la vida de las personas, la sociedad o la salud del planeta.

Las nuevas economías

Como lo decíamos antes, afortunadamente no somos los únicxs que hablamos del tema, desde hace ya muchos años, se viene hablando de las nuevas economías, que son en resumen, otras formas de ver y hacer las cosas. Las pensamos como nuevas y mejores oportunidades de las cuales pueden surgir estrategias que logren generar un impacto positivo en el planeta, en la sociedad, en nuestro entorno, en nosotros mismos.

Aquí explicamos de forma muy breve definiciones de algunas de estas economías:

  • Economía circular: es un modelo que prima el aprovechamiento de recursos y la reducción de las materias primas
  • Economía verde: es aquella que tiene bajas emisiones de carbono, utiliza los recursos de forma eficiente y es socialmente incluyente.
  • Economía naranja: todas aquellas actividades que transformen el conocimiento en un bien o un servicio que trate de fomentar, además del beneficio económico, el desarrollo de la cultura y la creatividad.
  • Economía social y solidaria: se refiere principalmente a las relaciones de producción y distribución que están organizadas por el principio de solidaridad y no persiguen el lucro​​.
  • Economía del bien común: que defiende un sistema económico alternativo fundado en la dignidad humana, la solidaridad, la cooperación, la responsabilidad ecológica, etc.
  • Economía colaborativa: un modelo en el que los servicios son considerados bienes de intercambio.

Nuevos Indicadores

Teniendo en cuenta lo que ya se ha dicho y siguiendo la premisa de que no llegaremos a ningún buen destino si seguimos como vamos, entonces es aquí cuando lo decimos:

Tenemos que pasar de un modelo que cuyo objetivo es la maximización de beneficios y que funciona con indicadores que no nos dicen nada sobre la calidad de vida de las personas o la salud del planeta a otro en el que el objetivo es servir al bien común.

Necesitamos un patrón de crecimiento que vaya más allá del PIB, ya que se está demostrando que es un criterio que puede resultar engañoso. No podemos concluir la buena salud de una persona por su apariencia, no compramos un automóvil porque su color y sus ruedas estén en perfecta condición, no podemos juzgar una economía o un país por como fue la producción en bienes y servicios que se hizo durante cierto periodo.

pobreza
Foto de Uğur Gallenkuş

Las nuevas economías permiten enfoques más equilibrados, mediciones más amplias de las que podríamos sacar, por decirlo de alguna forma, conclusiones integrales. Necesitamos conocer si la producción de x bien o servicio, generó empleos dignos, si los recursos utilizados fueron responsables con el planeta y si el productor pensó en el impacto que generado durante su uso y como va finalizar la utilidad de este bien o servicio.

Lo anterior sería un planteamiento ideal, pero sabemos que la realidad dificulta también las buenas prácticas de una empresa. Por eso repetimos: En este planeta todo tiene una conexión, nosotros mismos y nuestras acciones, hacemos parte de un ecosistema, lo que yo hago a otros y a mi entorno tiene un impacto sobre mí mismo.

Las empresas y su propósito

La tarea que tienen las empresas en la actualidad es responder al contexto actual, con responsabilidad y compromisos firmes. Ya sea con un progresivo cambio o pensando como lograr lo mismo impactando más de forma positiva.

Porque una manera sostenible de hacer las cosas ya no es una cuestión de ideologías, sino de sentido común. Produzcamos el bien, para hacernos bien.

“En todos los sectores productivos encontramos ejemplos de empresas con propósito que siguen las pautas de las nuevas economías y son exitosas en los mercados”

Si un productor fabrica un producto que utiliza menos materiales y recursos naturales como, agua, energía, etc. Al mismo tiempo genera menos residuos para su propia gestión y como consecuencia, los costes de fabricación se reducen.

Sabemos que ya existen muchas empresas que ya piensan de otra forma, que ya piensan no solo en su beneficio monetario sino en el impacto que generan y que siguen siendo exitosas en su sector.

En Reverdecer trabajamos con y para personas que creen que pueden convertir el adjetivo sostenible en la mayor oportunidad empresarial para nuestra generación y las siguientes.